DelRey Travels
EXPERIENCIAS

Mi experiencia viajando solo por el Sudeste Asiático por primera vez

20 AGO 2026 7 min de lectura

Siempre había querido conocer Tailandia. Me llamaba la atención estar en un lugar completamente diferente a Chile, conocer nuevas culturas y experimentar esa sensación de estar realmente lejos de todo lo conocido.

Como viajar hasta el Sudeste Asiático significaba literalmente cruzar el mundo, decidí aprovechar la oportunidad para conocer más de un país. Después de investigar bastante terminé armando una ruta por Tailandia, Malasia e Indonesia.

Era mi primera vez viajando solo por esta parte del mundo y, contrario a lo que muchos podrían pensar, no sentía miedo. Sentía una sensación de aventura imparable.

Llegar solo al otro lado del mundo

Después de un viaje bastante largo, finalmente llegué a Bangkok cerca de la 1 de la madrugada.

Lo primero fue completar el proceso de ingreso. Había máquinas con diferentes idiomas, pero español no era precisamente uno de ellos. Me manejo con inglés, aunque para algunas cosas utilicé el traductor del celular.

Por eso, uno de mis primeros consejos es bastante simple: intenta tener internet desde el momento en que aterrizas.

Después pasé migración mucho más rápido de lo que esperaba y pedí un Grab, una aplicación que ya había instalado antes del viaje. Funcionó perfectamente desde el aeropuerto y había incluso personal ayudando a los pasajeros a encontrar sus vehículos.

Durante el trayecto hacia mi alojamiento tuve mi primera impresión de Bangkok: carreteras ordenadas, limpias y una ciudad que, incluso de madrugada, se sentía completamente diferente a lo que conocía.

Llegué al alojamiento después de cruzar medio planeta.

Me duché, dejé las maletas y me fui de fiesta.

Sí, esa fue mi primera noche en Bangkok.

Y probablemente fue la mejor manera de comenzar el viaje.

Viajar solo no significa sentirse solo

Esa primera noche empecé a descubrir algo que se repetiría durante el viaje: estar solo me hacía socializar mucho más.

Bangkok se sentía como una ciudad increíblemente viva, llena de extranjeros de distintas partes del mundo que estaban ahí para conocer, disfrutar y pasarlo bien.

Para mí, una de las mejores cosas de viajar solo es precisamente eso.

Cuando estás acompañado puedes mantenerte fácilmente dentro de tu grupo. Estando solo, en cambio, terminas hablando con otras personas, preguntando cosas y entrando a lugares a los que quizás muchas personas sentirían timidez de entrar sin compañía.

También existe una libertad difícil de conseguir de otra manera.

No tienes que negociar dónde comer, cuándo salir, qué visitar o cuánto tiempo quedarte. Simplemente decides y vas.

¿Es mejor viajar solo?

No creo que viajar solo sea mejor ni peor que viajar acompañado.

Son formas diferentes de viajar.

Para mí es parecido a recorrer un lugar en auto o hacerlo en tren. Puedes llegar al mismo destino, pero la experiencia durante el camino cambia.

Viajar acompañado permite compartir momentos de otra manera. Viajando solo, en cambio, disfruto muchísimo la libertad y siento que tengo mayor facilidad para conocer personas.

¿Desventajas?

Sí, algunas bastante simples. Hay actividades que son más entretenidas en grupo y, por supuesto, está el clásico problema de querer una buena foto y tener que buscar a alguien para pedírsela.

Pero nunca sentí estar solo como algo negativo.

¿Es difícil comunicarse?

Esto fue una de las cosas que más me sorprendió.

En prácticamente todos los lugares turísticos que visité encontré personas que podían comunicarse en inglés. Además, están muy acostumbrados al turismo, por lo que cuando existe alguna dificultad aparecen las señas, imágenes, letreros, menús o el celular.

En mi caso fue sencillo porque me manejo con inglés.

Si solamente hablas español, creo que puede ser un poco más desafiante. Durante mi viaje escuché muy poco español fuera de otros viajeros.

Por eso nuevamente: internet y traductor en el celular.

No necesitas dominar perfectamente el inglés, pero viajando solo tienes que estar dispuesto a buscar formas de comunicarte.

¿Me sentí seguro viajando solo?

Muchísimo.

La seguridad fue una de las cosas que más me sorprendió durante el viaje. Mi sensación personal recorriendo Tailandia, Malasia e Indonesia fue de bastante seguridad, incluso estando solo y moviéndome de noche.

El punto donde sí recomiendo estar atento son las estafas dirigidas a turistas.

Yo había investigado bastante antes de viajar y conocía muchas de las más habituales, así que no tuve problemas importantes.

Si estás preparando un viaje a Tailandia, tengo un artículo específico sobre las estafas más comunes en Tailandia y cómo evitarlas.

Informarse antes de llegar puede marcar una diferencia enorme.

Lo que más me sorprendió del Sudeste Asiático

Además de la seguridad, hubo dos cosas que confirmaron todo lo que había investigado antes del viaje.

La primera fueron los precios. Realmente es posible encontrar alojamiento, comida, transporte y experiencias por valores bastante accesibles.

La segunda fue su multiculturalidad.

En relativamente poca distancia puedes encontrarte con religiones, idiomas, comidas, costumbres y formas de vivir completamente diferentes.

Tailandia, Malasia e Indonesia están en una misma región, pero cada una entrega una experiencia totalmente distinta.

Y eso era exactamente lo que estaba buscando.

Una sensación difícil de explicar

Pero lo que más me marcó no fueron solamente los lugares.

Fue la sensación.

Estar en un lugar donde prácticamente todo es nuevo: el idioma, la comida, las calles, las personas, las costumbres y hasta la manera en que funciona una ciudad.

De repente tienes que volver a observar, preguntar, descubrir y aprender cosas que en tu vida cotidiana haces automáticamente.

Para mí esa sensación es casi como volver a nacer por un momento.

Estar completamente fuera de mi entorno conocido me hace sentir libre, feliz, pleno y con una sensación de realización difícil de explicar.

Creo que por eso me gusta tanto viajar.

No se trata solamente de conocer lugares bonitos o sumar países a una lista. Se trata de sentir nuevamente que tienes un mundo entero por descubrir.

¿A quién le recomendaría esta experiencia?

Creo que el Sudeste Asiático tiene opciones para prácticamente cualquier viajero.

Hay grandes ciudades, playas, naturaleza, templos, gastronomía, vida nocturna, cultura, aventura, opciones económicas y también muchísimo lujo.

Pero especialmente lo recomendaría a quienes tengan ganas de conocer culturas diferentes, caminar hasta dejar los pies en la calle y estar dispuestos a salir de su entorno habitual.

Viajar solo también requiere desenvolverse.

Tendrás que preguntar, hablar con desconocidos, solucionar pequeñas situaciones y adaptarte cuando las cosas no salgan exactamente como esperabas.

Y precisamente eso también es parte de la experiencia.

Después de este viaje, el mundo se hizo más pequeño

Antes de viajar, Tailandia estaba literalmente al otro lado del mundo.

Era uno de esos lugares que siempre había querido conocer, pero que por distancia, tiempo y dinero podía sentirse extremadamente lejano e incluso difícil de alcanzar.

Después estuve ahí.

Recorrí tres países del Sudeste Asiático, me moví solo, conocí personas y culturas completamente diferentes y finalmente regresé a Chile.

Y mi manera de ver las cosas cambió.

Me di cuenta de que el mundo es mucho más pequeño de lo que imaginaba.

Lugares que antes parecían imposibles ahora simplemente parecen lugares a los que todavía no he ido.

Quizás ese fue el aprendizaje más importante de mi primer viaje solo por el Sudeste Asiático.

Volví sintiendo que, después de haber llegado hasta un lugar que durante tantos años vi tan lejano, ya nada me detiene.

¿Quieres calcular cuánto costaría este viaje?

Calcula tu presupuesto
Mi experiencia viajando solo por el Sudeste Asiático por primera vez

¿Quieres asesorarte o planificar tu próximo viaje sin complicaciones?

CONOCE MÁS SOBRE MIS SERVICIOS