Machu Picchu tiene fama de cara, y en parte es cierto si vas en tren pagando precio de gringo. Pero hay una ruta que pocos chilenos conocen y que me permitió conocer la ciudadela por 150 dólares en total, yendo por Hidroeléctrica en lugar del tren caro. Lo hice en junio, en temporada seca, y fue una de las mejores decisiones de mi vida viajera.
Te cuento exactamente cómo lo armé, qué incluyó y en qué fallé, para que tú puedas repetirlo.
Por qué elegí la ruta por Hidroeléctrica
El tren turístico desde Cusco o el Valle Sagrado hasta Aguas Calientes es cómodo, pero caro: un trayecto puede pasar los 80 dólares solo de ida. La alternativa económica es ir por carretera hasta la estación de Hidroeléctrica y desde ahí caminar por la vía férrea hasta Aguas Calientes (también llamado Machu Picchu Pueblo). Es más largo, pero infinitamente más barato y, la verdad, mucho más lindo.
El tour de $150: qué incluía
Reservé este tour de 150 dólares para junio caminando por la Plaza de Cusco: ahí hay varias agencias que lo venden, así que lo comparé antes de cerrar. Incluía:
- El traslado en bus desde Cusco hasta Hidroeléctrica.
- La caminata desde Hidroeléctrica hasta Aguas Calientes.
- La noche en un hostal en Aguas Calientes.
- La cena esa noche.
- La entrada a un circuito con guía en grupo para el día siguiente.
- El desayuno antes de subir a Machu Picchu.
Lo que no incluía era la subida desde Aguas Calientes hasta las ruinas: ahí hay que elegir entre bus o caminata, y eso lo pagué aparte.
La caminata Hidroeléctrica → Aguas Calientes
Desde Hidroeléctrica se camina unos 10 kilómetros por un sendero llano junto a la vía del tren, bordeando el río y la montaña. Tarda unas 2 a 2,5 horas a paso tranquilo. No es una caminata de alta montaña: es plana y hermosa, con el sonido del agua y la selva nublada. Fue uno de mis tramos favoritos del viaje.
Consejo: lleva agua y algo de comer para el camino. Es largo pero llano; cualquiera con buen estado general lo hace sin problema.
Dónde dormí y la cena
Llegué a Aguas Calientes al atardecer. El hostal era básico pero limpio y céntrico, justo para dormir y salir temprano. La cena del tour fue en un restaurante del pueblo: un plato caliente que se agradece tras la caminata. Aguas Calientes es pequeño, todo gira en torno a Machu Picchu, y por la noche se siente esa emoción previa de quien madruga.
El día de Machu Picchu: subir temprano
Aquí viene la decisión importante. La subida desde Aguas Calientes a la entrada de la ciudadela no estaba incluida: o vas en bus o caminas. El bus es caro (el pasaje cuesta aproximadamente 24 dólares ida y vuelta), pero en junio hace frío de madrugada y la subida a pie es dura.
Consejo: si vas en junio (o meses fríos), te recomiendo el bus temprano. El frío de la madrugada en la montaña es real y el bus te deja arriba listo para ver amanecer.
Tomé el primer tramo de la mañana: mi circuito entraba a las 7:30 y terminaba cerca de las 11:00. Ver salir el sol desde las montañas fue una de las imágenes más hermosas que tengo. El guía en grupo te explica la ruta, la historia y te saca las fotos clásicas. La entrada es con circuito asignado (hoy Machu Picchu maneja circuitos numerados y se debe entrar con guía), así que reserva tu horario con anticipación.
El descenso y el regreso a Hidroeléctrica
Después de recorrer la ciudadela, bajé. Si tienes buen estado físico, el descenso no es pesado: desde las ruinas bajas caminando llegas a Puente Ruinas y retomas el sendero de regreso. Lo que viene después es la caminata de vuelta a Hidroeléctrica: larga, pero hermosa, y vale la pena cada paso.
Mi circuito entraba a las 7:30 y terminaba cerca de las 11:00. Bajé, recogí mi mochila en el casillero y salí por el sendero: si haces el recorrido en los primeros tramos de la mañana, alcanzas a estar en Hidroeléctrica entre las 3 y 4 de la tarde sin apuro. Para volver el mismo día, la clave es esa: terminar la visita temprano y bajar directo al sendero.
El bus de regreso a Cusco sale de Hidroeléctrica en la tarde —el mío salió a las 16:30 (4:30 PM) y tardó unas 5 horas—, así que llegué a Cusco esa misma noche, cerca de las 21:30. Los buses de retorno suelen salir entre las 14:00 y 18:00 y demoran entre 5 y 6,5 horas según la empresa; toma uno temprano para llegar a Cusco el mismo día.
Consejo: calcula bien el horario. La caminata de regreso es larga; lleva agua, algo de comer y, si es invierno, abrigo para cuando baje el sol. Si cierras el circuito en los primeros tramos de la mañana, el regreso el mismo día es cómodo.
La mochila y el casillero: llévate lo justo
Un punto clave: anda con una mochila con lo justo (agua, abrigo, documento, snacks). Dentro de Machu Picchu puedes dejar la mochila en un casillero (locker) a la entrada, y apenas termines la visita la recoges y te vas de inmediato. Los tiempos en la ciudadela son acotados y si te atrasas pueden hacerte quedarte otra noche.
Quedarse otra noche en Aguas Calientes vale 100% la pena, ojo; pero si tu plan es no gastarte una millonada y hacer todo este recorrido por 150 dólares, la acción correcta es: mochila ligera, casillero, visita y regreso el mismo día. Así cierras el presupuesto.
Mis consejos si vas por esta ruta
- Reserva la entrada y el circuito con anticipación: los cupos diarios son limitados y se acaban.
- En junio, lleva abrigo para el bus y la madrugada; el frío en la montaña es de verdad.
- Lleva lo justo en la mochila y usa el casillero para no cargar adentro.
- Si quieres ahorrar y pagar una sola noche, toma el primer tramo (el mío entraba a las 7:30) y verás salir el sol: imperdible.
- La caminata de regreso es larga pero hermosa; no la subestimes, pero tampoco la temas.
¿Vale la pena hacer Machu Picchu por Hidroeléctrica en lugar del tren caro? Para mí, totalmente. Gasté 150 dólares, caminé paisajes increíbles, dormí en el pueblo y vi amanecer sobre las ruinas. Si tu idea es conocer la maravilla sin vaciar la cuenta, esta es la ruta.